ABANDONO

7.

1S 28,15a || Mt 26,39d-42; 27,46

Como Saúl no ve nada, la bruja le cuenta que Samuel viene de mal humor, que lo han fastidiado(18)  haciéndolo subir desde tan abajo. Saúl le dice que está en un gran aprieto. Los filisteos lo atacan, Dios se ha apartado de él y no le contesta, le fallan los inspirados y los mediums.
Jesús viene otra vez a despertar a los discípulos, que tienen el sueño más pesado que Samuel.
Saúl quiere que Samuel le solucione sus problemas. Jesús está preocupado por sus discípulos. Aunque también Él está en gran aprieto: "El espíritu está presto, pero la carne es flaca".
Por eso se adelanta otra vez para rezar. Pero Él sabe lo que tiene que hacer: pase lo que pase, aceptar la voluntad misteriosa del Padre.
Y ahora, Saúl ha llamado a "Samuel", como parece que Jesús llama a "Elías", para preguntar por qué lo deja abandonado.
No es el mismo abandono.
A Saúl lo ha dejado Dios tranquilo, como él quería estar: con sus cosas y sus problemas.
A Jesús Dios lo deja solo en medio del misterio, sin nada que lo separe de Él. Como antes a Job, dejado en el ser, despojado de todo, abandonado en manos del sufrimiento, del desprecio, del absurdo, sin ni siquiera poder sentir un querer que sin embargo presiente: Pero yo sé que mi redentor vive, que al final me sacará del polvo (Jb 19,25)Í . Y como Job, no se suicida maldiciendo a Dios (19) .

8.

1S 28,15b-19 || Mt 26,14-16.43.53-54; 27,47-49.

La nigromante debía ser una excelente ventrílocua y estar al corriente de la política del país. Y como Saúl se las ha hecho pasar muy mal, es fácil deducir que ahora aprovecha para vengarse. Así que "Samuel" le confirma a Saúl, cómo no, lo que éste ya sabía: que el Señor se ha apartado de él y está con David (el fundador de la dinastía definitiva). La pobre se cree que eso lo está inventando ella. Como Caifás, que inventó sin darse cuenta la infalibilidad pontificia; como los soldados, que inventaron a Cristo Rey; como Pilatos, que inventó al Hombre.
Jesús sabe que el Padre no se ha apartado de Él. Cuando uno de los suyos ataca al enemigo, le dice que no necesita ayudas: Él tiene poder para pedirle a su Padre que mande más de doce legiones de ángeles.

* * *
Saúl no había cumplido la voluntad de Dios. Se había quedado con el botín del Señor (20) , dando después la curiosa explicación de que no fue él, sino el pueblo, quien se quedó con lo mejorÍ para mayor gloria de Dios. A pesar de sus frecuentes crisis de nervios, parece que ha conservado el sentido de la prudencia (21)  y la economía (22) : los anatemas y las cruzadas le parecen bien cuando le salen baratos.
Por eso el Señor le ha quitado el reino a Saúl para dárselo a David y a su semilla. Para siempre. Ahora lo vende el Señor a los enemigos. A él, a sus hijos y al pueblo que hubiera debido guiar y proteger, y que hizo cómplices suyos.
Judas busca una ocasión para vender a Jesús. Se cree que suprimiendo al Rey suprimirá el Reino: que con treinta monedas de plata él puede hacer con Jesús lo que el Señor hizo con Saúl.
El pueblo de Jesús, sus discípulos, se ha tirado al suelo. Medio dormidos, medio muertos de miedo. Y más tarde, el "pueblo" se alegrará de que al "Rey de los judíos" ya no lo salva ni Elías, ni Dios.



(18) <parenóchlesas>. vuelta
(19) Jb 2,9. vuelta
(20) 1S 15,9. vuelta
(21) 1S 13,1-14.
(22) 1S 15,1-9.


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